viernes, 23 de septiembre de 2016

Otoño

Días de otoño tranquilos, menguantes.
La tierra reverdea tras el estío.
Mil ocres por doquier.
Otoño,
Deléitame en un paseo húmedo, barroso.
Círculos de setas,
Como corros de brujas o ninfas.

El trompeteo de las grullas me sobrevuela,
Cercano y lejano.
Fuegos fatuos,
Persiguiendo a una lechuza que sisea.
Blanca en la noche,
Corazón en la cara.

Susurro del viento, adormece los sentidos,
Humo de leña y hollín.
Otoño tranquilo,
Otoño menguante.


Foto: Juan Carlos Martínez

jueves, 15 de septiembre de 2016

Presentación de Ispalam

     El próximo 7 de octubre  a las 20:00 h presentaré mi novela Ispalam en Fuenlabrada. Será en el Centro Cultural Tomás y Valiente. 

     Estaré encantada de veros, charlar con vosotros y como no de dedicar el libro a quien se lo lleve.



lunes, 12 de septiembre de 2016

El Parnaso en un semáforo

Camino entre el tráfico.
Gris asfalto, ruido atroz.
Y allí está él,
Al otro lado de la calle.
Pienso, no puede ser,
Con su lira de siete cuerdas
Apolo bajó del Parnaso.

Busco a las musas.
No están, solo estoy yo.
El semáforo, máquina infernal,
Me impide el paso.
Y deseo volar a Grecia, al Olimpo junto a él.

Espero en la acera,
Mientras a sus pies,
Escucho melodías brotando de la tortuga.
Y celosa grito ¡Fuera musas, aquí sobráis!
¡Apolo toca sólo para mí!

El semáforo verde transforma al dios en mortal.
Y me cruzo con él, sin volver la vista atrás.


Foto: Ana Matesanz
Estatua de Apolo (Madrid)

viernes, 9 de septiembre de 2016

Ispalam ya está a la venta



     Ya se puede adquirir mi novela Ispalam. Está a la venta en la página web de la editorial Entrelíneas.

www.eraseunavez.org

     El precio de venta son 19 € más 2 € de gastos de envío y os lo pueden mandar en dos días.

     ¿A quien le recomiendo la lectura de "Ispalam"?
     *A quien desee una lectura sencilla y amena pero con una historia que engancha.
     *A las personas que quieren leer una historia fantástica no exenta de cotidianeidad, en la que los conflictos se resuelven sin los clásicos enfrentamientos entre el bien y el mal.
    *A las personas preocupadas por la Naturaleza y que a la vez sean capaces de disfrutar de ella.
      *A las personas que les guste reflexionar sobre la forma de ver las cosas.

     Espero que a quienes decidan comenzar el viaje por las páginas de la novela disfruten con su lectura.








viernes, 29 de julio de 2016

La trastienda

Como un paréntesis de plata y negro, el flexo se yergue sobre la mesa de la trastienda. Espera pacientemente a que un dedo sobre el botón, le saque del olvido nocturno para iluminar el trabajo del relojero. Este, con sus manos de mecánico y artista, desmonta engranajes afinando horas, en la rueca donde la Parca hila la vida marcada por Cronos el Imbatible.

Foto: Ana Matesanz

Un hongo gigantesco

Aquel día de verano de 1945 estábamos toda la familia reunida alrededor de la radio, escuchando el parte de noticias. Entonces el locutor dijo que los americanos habían lanzado una bomba sobre la ciudad de Hiroshima, un hongo gigantesco que había acabado con la vida de miles de personas.
Mi hermana Pepi, la pequeña, de repente palideció y se le cayó al suelo la aguja con la que bordaba.
—Eso nos cae muy lejos —la dijo mi padre restándole importancia.
Yo sabía lo que le pasaba a Pepi, en Hiroshima vivía el noviete japonés que tuvo durante nuestra guerra, acabada hacía seis años.

Foto: Ana Matesanz

El ángel caído

Llega un momento en que todos los ángeles caen.
Miguel no es
rico ni pobre
fuerte ni débil
bueno ni malo
superdotado ni discapacitado
joven ni viejo
querido ni odiado
risueño ni llorón.
No tiene nada malo, pero a fuerza de no tenerlo no tiene nada. Porque la sociedad no le da nada. No lo puede tener por sí mismo. No puede llorar ni quejarse de que no tiene o no puede, porque algo tiene y puede.
Le exigen dar. Siempre está en el límite: tiene, pero no tanto, puede, pero no tanto.
¡Hay que ser solidario! Le repiten como un mantra.
¿Con quién? Yo necesito para mí, no puedo dar.
Sí puedes, estás pasado el límite.
Pero muy poco.
Pero lo pasas.
Y se va quedando poco a poco sin nada. Es solidario, es un ángel, todo lo da, no va a renunciar a sus deberes con la sociedad ¡el no! Le repiten el mantra, ¡hay que ser solidario, necesitamos un ángel!
Pide: le acusan de tacaño e insolidario.
Un día el ángel cae al barro. Y se levanta de nuevo, pero ahora está envuelto en llamas que lo devoran todo a su paso.
         Ha caído un ángel, se ha levantado un demonio.


Foto: Ana Matesanz
Estatua del Angel Caído (Madrid)

jueves, 21 de julio de 2016

Sin testigos

A la tercera vuelta de campana el coche se paró. Guzmán se quedó un momento, o diez momentos, tal y como estaba. Si se movía tal vez descubriera algún dolor que ahora no sentía.
Conteniendo la respiración se desabrochó el cinturón de seguridad, pero el corazón, que le apretaba las costillas con cada latido, le apremiaba a que se diera prisa. Libre del cinturón, pero no del martilleo de su órgano vital, comprobó que todo su cuerpo estuviera en su sitio.
Ya fuera del coche, lo observó. Siniestro total. Miró a su alrededor: una llanura infinita, desierta. El martilleo interno cesó, respiró profundamente. Después cogió la mochila del asiento de atrás y tranquilamente comenzó a caminar por la carretera solitaria.
No había de qué preocuparse, nadie lo había visto.

Foto: Ana Matesanz

miércoles, 13 de julio de 2016

Una mota de polvo

 Hoy ya no llueve. Por fin se me secará el serrín dentro de un par de días. ¿Cuánto tiempo llevaré en este desván? Desde la última limpieza en que me barrieron a este rincón han caído las hojas del chopo dos veces. No se le ve, únicamente reconozco el paso de las estaciones porque alguna de sus hojas tapa el agujero del tejado que tengo sobre mí.
Todavía recuerdo cuando Marta lo plantó junto a su padre en el jardín. Tenía dos añitos y a mí me colocó cuidadosamente sobre una piedra, después de darme un beso en la cabeza. No quería que me manchara ni me lastimara con la azada.
Cuándo las ramas del chopo ya eran más altas que el tejado, Marta me sacó de su habitación para hacer sitio a sus vestidos, libros y ordenador. Ese fue el día más triste de mi vida. Despreciado por quién te ha querido, encerrado en un oscuro desván y después barrido como una mota de polvo.


Foto: Ana Matesanz


martes, 5 de julio de 2016

Sinopsis de Ispalam

     

       En una época y un país imaginario, la ciudad de Ispalam está siendo asolada por toda clase de catástrofes naturales. Ashok, el joven hijo de un molinero, comienza un viaje para buscar el cilindro que puede subirle al trono y frenar el mal.
Durante el peregrinaje, a través de ciudades, montañas, desiertos y bosques, se enfrenta en solitario a su inexperiencia en un entorno hostil. Pero también, Ashok encuentra personajes de lo más variado: el isgram o mago Tecúa, los habitantes del bosque, el Barco de la Sabiduría… que le enseñan a ver más allá de las apariencias, para encontrar las conexiones invisibles.
Los habitantes de Ispalam esperan mucho de Ashok. ¿Pero podrá cumplir las expectativas?