sábado, 14 de noviembre de 2020

Presentación de "Hijos de Gaia" en la Dehesa de la Villa

Presento de nuevo mi libro "Hijos de Gaia", esta vez será en el Centro de Información y Educación Ambiental de la Dehesa de la Villa, en Madrid.

Un lugar perfecto para la temática del libro, que ya sabéis que es la relación entre el Ser Humano y la Tierra. 

En esta presentación condenso mis grandes intereses que son el disfrute y conservación de la Naturaleza y el arte y escritura. Creo que la divulgación y sensibilización ambiental a través de la emoción, trabajándola con el arte, llega a más personas que si simplemente nos dedicamos a dar unos fríos datos científicos, necesarios por otra parte. Que si un problema le pasa a unos personajes se siente más que si está en el dato de un gráfico.

Pero no sólo cuento problemas, también me recreo en las cosas bellas del planeta. El libro también es un canto a las cuatro estaciones, al bosque, ...

Por eso en la presentación, además de hablar de mi libro, recitaré poemas acompañados con música en vivo. Y como novedad contaré un relato de "Hijos de Gaia" que he adaptado para narración oral.

Me va a acompañar, como en otras ocasiones, J.Carlos Martínez con la música que compone e interpreta para este libro.

La presentación será el 21 de Noviembre de 2020 y se realizarán dos sesiones a las 11:00 y 13:00h.

Reservar pronto porque el aforo es limitado.

Tlfo: 914 802 141

infodehesa@madrid.es

Más información





viernes, 13 de noviembre de 2020

Lamento por Gaia

"Lamento por Gaia" es uno de los poemas incluido en mi libro "Hijos de Gaia, le que considero abanderado del libro. 

Es una profunda reflexión sobre la relación que tenemos con la Tierra. Es nuestro origen, lo que nos sustenta, y lo estamos dañando muy peligrosamente. Tanto para  el planeta, como para nosotros mismos como especie.

Os dejo el enlace al video en el que recito el poema, acompañada como siempre, por J.Carlos Martínez con su música.

                                          Lamento por Gaia


Foto: Ana Matesanz



Foto: Ana Matesanz






lunes, 29 de junio de 2020

Carta a un rey, recitado

Esta carta se la escribí a Alfonso X el Sabio, rey castellano del siglo XIII. Autor, entre otras muchas obras, de la letra y música de las "Cántigas de Santa María". En su scriptorium reunía a sabios cristianos, judíos y musulmanes y el coordinaba su trabajo para hacer obras como esta.
Pero en esta carta reflexiono ¿hemos cambiado a lo largo de todos estos siglos o en esencia seguimos siendo iguales?
Esta es una de las obras publicadas en mi libro "Hijos de Gaia". En el vídeo me acompaña a la guitarra J.Carlos Mártínez tocando la Cántiga de Santa María nº 12.
Tenéis el texto en la publicación del 4 de abril de 2016.
Os dejo el enlace al vídeo.

lunes, 8 de junio de 2020

Océano


Os dejo un poema incluido en mi mi libro "Hijos de Gaia". El Océano, los mares, cubre una gran parte de nuestro planeta azul, y por ello le he dedicado en exclusiva una poesía.

Os dejo un vídeo para que os podáis sumergir en sus profundidades.


Foto: Ana Matesanz

Inmensidad azul,
profunda y oscura.
Amante fiel de la Luna
que sigues en su viaje diario
 Te acercas a ella
y no la alcanzas.

Líquido de sal
que movido por el viento
llega a tierra formando olas
que acarician la arena
y desgastan la roca,
modelándola
en un eterno susurro

Inmensidad azul,
profunda y oscura.
La vida se originó en ti
y llenó todo el planeta.
Los seres que te habitan
minúsculos y gigantes
nadan en tu fluido,
o se dejan llevar
a otras aguas.
Profundas y oscuras
o luminosas y llenas de vida en color.
Aguas gélidas coronan los polos
de un blanco, que copiando al cielo
 quiere ser azul.

Océano de agua
te elevas en nubes etéreas
 para besar al Sol.
Anhelas volar,
desde el aire ver la tierra seca.
Pero sabes que ser líquido es tu origen
y tu destino.
Porque tú haces que la Tierra
sea única en el Universo.

domingo, 10 de mayo de 2020

El espíritu del bosque


Os dejo otra de las poesías incluidas en "Hijos de Gaia". Es uno de los textos con los que más me identifico y que recito en las presentaciones de mi libro. El texto lo tenéis en la publicación del día 20 de noviembre del 2020.
En este vídeo, como en otras ocasiones, me acompaña Juan Carlos Martínez con su música.
¡Disfrutadlo!


Foto: Ana Matesanz
Foto: J.Carlos Martínez
Me gusta esta foto por que en ella es como si yo formara parte del bosque.







jueves, 23 de abril de 2020

Bestiario


En esta ocasión publico un texto de mi libro "Hijos de Gaia". Se trata de "Bestiario", un canto a la fantasía, esa parte del Ser Humano en que todo es posible. 
Para que lo disfrutéis a gusto he puesto también el enlace al vídeo en que lo recito con música. ¡Disfrutadlo!


Foto: Ana Matesanz

Bestiario
Érase una vez en algún lugar de la memoria colectiva de la Humanidad. En aquella neurona olvidada en la que vuelan dragones y cantan sirenas. Allí donde las hadas danzan bajo la Luna y los duendes hacen trastadas.
En aquel lugar, existe una ilusión tan poderosa que te hace dudar de si la mariposa que ven tus ojos es sílfide o insecto. O que el sonido de las hojas de un pequeño remolino en el bosque es el susurro de un gnomo. Allí, el burbujeo del agua quiere ser ondina llamándote a lo más profundo de su fuente; y la feroz esfinge exige contestar un acertijo cuya respuesta está en tu corazón.
En ese pais los castillos no son para disputar batallas, sino para albergar fantasmas y brujas. Y además, despertar princesas atrapadas por magos hechiceros, habitantes de bosques oscuros, compañeros de lobos y búhos. De vez en cuando algún Arco iris y pequeñas  luciérnagas colorean la vida, dotándola de una magia luminosa, digna de ser contada a los cuatro vientos por genios salidos de una botella.
En ese punto en que unicornios y pegasos cabalgan juntos hacia el lugar entre la vigilia y el sueño. Donde los anhelos sin prejuicios se imponen sobre la realidad material y simplemente viven irrealidades muy reales sobre sueños no soñados.

miércoles, 1 de abril de 2020

En casa


Cuentan que allá por el año 2020 un bicho que ni siquiera lo era y al que se dio en llamar Covid-19 puso en jaque a toda la Humanidad. Fue capaz de confinar a todos los seres humanos en sus casas. El planeta entero se quedó sin la especie dominante en los últimos milenios, aquella que bullía por cualquier rincón de la Tierra. El Hombre estaba escondido, asustado, al ver que su gran tecnología, aquella de la que tan orgulloso estaba, no le servía frente un enemigo invisible. Esperando que el virus retrocediera en su expansión. Viendo que todos sus valores, ganados en los últimos años, se venían abajo y que lo antes desdeñado ahora se hacía imprescindible. Viendo que una mascarilla sanitaria valía más que el oro.
El Hombre estaba en sus casas, mientras su Casa Común, brillaba en aquella tregua inesperada.
Pero había una hora mágica cada día, a las ocho de la tarde. A esa hora los balcones y ventanas de las ciudades se llenaban de gente que aplaudía a la vez. Un aplauso atronador, de lucha, que sonaba en todo el territorio. Un aplauso de vida y esperanza que recorría todo el Mundo hora a hora. Entonces el Ser Humano volvía a ser él. El dominante de la Tierra. Pero… Ella ¿Hasta cuándo le dejaría?

Foto: Ana Matesanz


miércoles, 4 de marzo de 2020

Hijos de Gaia en la Librería Bravo

El 28 de febrero de 2020 presenté mi libro "Hijos de Gaia" en la Librería Bravo de Fuenlabrada.
Una tarde estupenda en la que además de hablar de mi libro recité algunos relatos y poemas acompañada por la música de J. Carlos Martínez, que me acompaña casi siempre con sus instrumentos y la música que compone especialmente para mis obras.
El público disfrutó de un rato de poemas musicalizados, muy diferente a la presentación en el Cea Polvoranca, en la que hicimos un coloquio entre todos para hablar sobre nuestra relación con el planeta y los problemas ambientales. Dos formas distintas de tratar los mismos temas, pero válidas las dos. Dispuesta estoy a repetir ambas fórmulas.


Foto: Manuela Bravo
Junto a J.Carlos Martínez


Foto: Manuela Bravo
Un público entregado

Foto: Ana Matesanz
Precioso escaparate para una bonita librería

jueves, 6 de febrero de 2020

Hijos de Gaia en Onda Fuenlabrada

El pasado 30 de enero de 2020 estuve de nuevo en Onda Fuenlabrada. En esta ocasión fue para hablar de "Hijos de Gaia".
Fue Montse Bobis, la directora del programa Días de radio, quien me entrevistó, o más bien con quien charlé animadamente, sobre el libro y muchos de los temas que en el se tratan: medio ambiente, sociedad, y como no, la relación entre el Ser Humano y la Tierra, que ya sabéis que es el hilo conductor de los relatos y poemas de la obra.
Os dejo los enlaces al programa: 


Junto a Montse Bobis en el estudio de Onda Fuenlabrada hablando de Hijos de Gaia

Hijos de Gaia en Lgnradio


El pasado 16 de enero de 2020 tuve el honor de participar en el programa que la asociación Manos Solidarias en Zarzaquemada tiene en la emisora de radio Lgnradio, en Leganés (Madrid).
Fue un programa estupendo en el que hablamos de mi libro "Hijos de Gaia", recité los poemas "Lamento por Gaia" y "El espíritu del bosque". Pero también hubo tiempo para tratar temas sobre naturaleza y medio ambiente. Ya sabéis que mi libro trata la relación entre el Ser Humano y la Tierra, y la ocasión se brindaba a ello.
Gracias a Manos Solidarias por darme la oportunidad de  poder hablar de ello.
Os dejo los enlaces al programa:


En el estudio de Lgnradio junto a los integrantes de Manos Solidarias en Zarzaquemada

domingo, 15 de diciembre de 2019

Europa Polar


Hace tiempo leí una teoría sobre lo que podría producir el calentamiento global, e incluso se sacó una película sobre el tema. En estos días en los que se ha celebrado en Madrid la Cop25 he escrito este pequeño relato sobre ello


“La Corriente del Golfo se va a frenar, dejará de calentar la Península Ibérica. Por lo tanto necesitamos adaptación al frío, no al calor”. Esta frase, publicada en una conocida revista científica, fue la que sentenció la carrera profesional de Ismael. Se le echaron encima la mayor parte de los más prestigiosos investigadores del Cambio Climático, las empresas y hasta el Gobierno.
Desde hacía años se había estado adaptando el país para una subida de temperaturas. Aire acondicionado en cualquier lugar, cultivos de plantas termo-xerófilas y turismo de sol y playa en zonas nuevas no cubiertas por la subida del mar. Edificios orientados al norte se construyeron por todos lados huyendo del Sol directo. Las empresas de calefacciones, ropa de abrigo y de sky cerraron o se adaptaron al calor. Florecieron las cremas de protección solar... Toda Europa se preparó para un ambiente cálido e incluso desértico.
“Si se calienta el clima es un disparate pensar que vamos a pasar frío”. Pero cinco años después de que un fabricante de bañadores dijera esto a Ismael, toda Europa se encontró inmersa en una glaciación.
Porque el deshielo de los polos redujo la concentración de sal en el mar y con ello la densidad del agua, que ya no bajaba al fondo. Esto inmovilizó a la Corriente del Golfo, que traía desde  Méjico las aguas cálidas que bañaban las costas del oeste de Europa. Irlanda se congeló y llegaron osos polares a Galicia. El levante español, que ya había visto menguadas sus playas por la subida del mar, vio cómo su clima cálido y húmedo se convirtió en gélido. Hasta en Grecia se comenzaban a notar los efectos del frío.
Empresas farmacéuticas que comercializaban medicamentos para dolencias producidas por el exceso de calor se encontraron con un stock imposible de asumir. Y medicinas para la paliar los efectos de la hipotermia escasearon dramáticamente en los hospitales.
Cerraron las empresas dedicadas a fabricar e instalar aire acondicionado sin bomba de calor, y los fabricantes de helados y bañadores. Los hoteles construidos en primera línea de playa se inundaron y las personas ya buscaban abrigo. Se comenzaron a talar los bosques para sustituir por leña a las calefacciones de gas o eléctricas que ya no se producían. 
Entonces la gente buscó a Ismael, para que calentara sus hogares con  los radiadores que fabricaba en la empresa que había formado concienzudamente, durante los pocos años en que su teoría fue ridiculizada.  

Foto: Ana Matesanz






lunes, 25 de noviembre de 2019

Presentación Hijos de Gaia

Ayer 24 de Noviembre de 2019 fue la presentación de Hijos de Gaia.
Fue una jornada estupenda en la que tuve la suerte de compartir este momento tan especial con familiares y amigos, además de otras personas que quisieron conocer mi obra.
Se recitaron poemas y leyeron algunos relatos acompañados por la música de Juan Carlos Martínez al piano, guitarra y flauta.
A todos los asistentes gracias por venir y espero veros más veces. 
Os dejo el enlace al trailer de Hijos de Gaia, el vídeo largo y unas imágenes de la presentación en la que estoy junto con las personas que me acompañaron.






miércoles, 20 de noviembre de 2019

El espíritu del bosque

He aquí uno de los poemas incluidos dentro de "Hijos de Gaia". Este lo dedico al bosque.




Luces y sombras en medio de la penumbra,
susurros en la hojarasca
y remolinos minúsculos.
Escondite de bandoleros
y manadas de lobos.

El espíritu del bosque
habita por doquier,
en una fuente,
en un árbol
o una brizna de hierba.
Le gustan los bosques
con las cuatro estaciones,
y los cálidos sin invierno,
húmedos y sombríos.

Su aliento llega a todos los rincones,
por muy lejos que estén.
Envía nubes que hacen fértiles
colinas y valles.
Llenando ríos y lagos,
pozos y fuentes.
En su alfombra verde no hay desierto,
si no vida,
que juega entre sombras protectoras.
Temibles a los profanos
deseadas por sus hijos.

Foto: Ana Matesanz


Ilustración realizada por Eva Venezia, inspirada en
El espíritu del Bosque

miércoles, 13 de noviembre de 2019

Hijos de Gaia


El día 24 de Noviembre de 2019 presento mi nuevo libro titulado "Hijos de Gaia".

Son relatos y poemas que tratan de la relación entre el Ser Humano y la Tierra. 

He cogido leyendas y noticias de todo el Mundo y basándome en ellas, cogiendo lo que me interesaba y dándole mi estilo personal me han salido relatos y poesías. Se que unos campos tan aparentemente distintos como son la ciencia, las leyendas, la poesía, pueden ir unidos perfectamente. En mis poemas se mezclan algunas de estas cosas y se complementan perfectamente.
En Hijos de Gaia Trato temas ecológicos, de lo que estamos haciendo con el planeta, en unos casos profundizo más y en otros sólo los toco de refilón. Pero siempre es algo que influye en lo que les pasa a los personajes. Los temas sociales también me interesan y en algunos textos tienen incluso más peso que el conservacionista.
El naturalista y escritor Joaquín Araújo brinda su pluma para escribir el prólogo que nos introduce en el libro.

Estáis invitados a venir llevaros un libro dedicado y charlar un rato conmigo. Tendremos recital, música, el estreno del trailer y un ágape para finalizar.

Os dejo el enlace del teaser, al que también podéis acceder desde un lateral de la página.







jueves, 19 de septiembre de 2019

Manifiesto de Polvoranca


Ruinas de Polvoranca en el año 2006. Ahora están más derruidas

Ya he publicado este vídeo en You Tube, que quizá ya habréis visto algunos. Esta lectura la hice durante la celebración del 25 aniversario del Parque de Polvoranca en 2017. Un Parque situado entre los municipios de Fuenlabrada, Leganés y Alcorcón. Que además de ser un refugio para la fauna y flora que habita o pasa por los enormes municipios del sur madrileño, es un lugar de reunión y convivencia de personas con el interés común del parque.



martes, 9 de julio de 2019

Dejemos cada cosa en su sitio


El otro día, revisando fotos antiguas, di con unas imágenes en las que había sacado a una hembra de mapache junto a sus seis crías.
Fue una preciosidad verlos jugar, subir a los árboles y costaba creer que pertenecieran a una especie invasora. Me miraron a los ojos confiando, entonces me di cuenta de que debía informar de su presencia. Era un deber hacerlo, ya que las especies invasoras son la segunda causa de extinción de biodiversidad.
Pero cuando una madre, aunque sea animal, te mira a los ojos y no se lleva a sus cachorros sabiendo que no les vas a hacer nada. Cuando te deja que disfrutes con su presencia… no puedes hacerlo. Porque no es culpa suya ser invasora. A sus antepasados les sacaron de su tierra para meterlos en jaulas y ser juguetes de niños mimados.
Mi trayectoria hace que para defender el Medio Ambiente me tenga que endurecer en casos como este. Yo habría preferido ver una familia de garduñas, de nutrias, de osos o de cualquier especie autóctona. Pero me tuve que conformar con su enemigo. Mi primera reacción fue de repulsa… hasta que vi a los cachorros jugar.
Es una pena llegar al extremo de tener que exterminar lo que se trajo como juguete, a lo que se compró para hacer compañía a un niño con problemas. Los psicólogos aconsejan a los padres que proporcionen a sus hijos un animal de compañía. Dicen que ello les ayuda a madurar y ser responsables. Pero no valoran el cargo que eso supone para las familias. Quizá lo que los niños necesitan es que sus padres se tiren al suelo a jugar con ellos.
La moda de las especies exóticas se está extendiendo tanto que algunos pisos ya parecen zoológicos. Ahora la gente se lleva a casa cualquier animal que ve en el campo. Como el galápago europeo, que desaparece de su ecosistema para llenar los terrarios; a la par que los galápagos de Florida salen de ellos para invadir sin límite nuestras charcas.
Dejemos cada animal en su sitio. Que no tengamos que aniquilar lo que con tanto cariño acogimos en nuestro hogar. Las especies exóticas invasoras son la segunda causa de extinción de biodiversidad. Desplazan a las autóctonas por competencia de alimento y refugio. Son más fuertes, les trasmiten enfermedades y no tienen competidores ni depredadores. Son tan adaptables que son muy difíciles de erradicar en el medio ambiente natural y urbano.
Hay especies que se introducen accidentalmente en el transporte de mercancías o por otros medios. Pero podemos evitar que el problema de las mascotas vaya a más. Simplemente seamos capaces de salir al campo y disfrutar de la visión de los animales salvajes. Y si queremos llevárnoslo a casa, que sea en una foto. Si somos capaces de disfrutar de su visión y su canto en su hábitat no necesitaremos poseerlo. No querremos comprar un loro de vivos colores porque disfrutaremos de un abejaruco en primavera.

(Ley de Patrimonio Natural y Biodiversidad. Ley 42/2007)
(Catálogo de especies invasoras. Real Decreto 630/2013, de 2 de agosto)

Foto: Ana Matesanz


miércoles, 5 de junio de 2019

miércoles, 22 de mayo de 2019

Un brindis por Carola


Después de unos entremeses, dos platos y un gran postre; ya sólo existía ése instante bañado en sidra en el que flotaba el pasado.
Los recuerdos de fiestas, amores y juergas nocturnas emergían de las risas de aquellos que algún día fueron adolescentes. El pasado era feliz, era aventura continua y despreocupación. Se oyó ruido de cristales y todos miraron hacia su origen. Ernesto estaba levantado y había una copa rota a sus pies. Carola, sentada a su lado, bebía impasible. Después añadió sin mirarle.
—Te dije que algún día sufrirías por lo que me hiciste.
El silencio no supo a quién mirar. Ernesto se sentó de nuevo, con un charco de sidra empapando sus zapatos y los de su verdugo.


Foto: Ana Matesanz


martes, 19 de febrero de 2019

Letargo


Se arrebuñó en el hueco de la roca, como todos los anocheceres, pero esa vez era diferente porque lo hacía hinchada con el ratón que había comido esa tarde. Le costó mucho tragar aquel roedor que luchaba por escapar de sus fauces. Había esperado largo rato en la boca de la madriguera, enroscada en la rama de un arbusto, oliendo el aire con su lengua bífida. El calor de mediodía por fin le templaba el cuerpo frío, inerte en las primeras mañanas de otoño. Y ese alba fue especialmente gélido para un reptil, quizá, si el día acababa con una larga digestión  pudiera comenzar su letargo invernal.

Foto: Ana Matesanz


martes, 5 de febrero de 2019

Testofobia


Rosario estaba en la oficina de una empresa de limpieza, necesitaba ese trabajo para pagar todas las deudas, las medicinas de la hija menor y los estudios de Tamara, la mayor. Y claro está, poder comer.
Miraba el papel en el que le preguntaban cosas absurdas como si era hombre o mujer, su edad o sus anteriores trabajos. Si quería ese empleo debería contestar con una sola palabra y poner cruces dentro de unos cuadros diminutos.
Empezó a sudar y el corazón se aceleró. No había conseguido ni el graduado escolar por su pánico a los test. Los psicotécnicos para sacar el carnet de conducir le impidieron coger un coche. Pero ahora estaba en juego la supervivencia de su familia.
La mano que sujetaba el bolígrafo le comenzó a temblar. En otra mesa una mujer firmaba sonriente su contrato y Rosario le quitó la tapa al bolígrafo. Le había llegado dos días atrás una nota de embargo. Antes, Manolo rellenaba todos los cuestionarios del banco. Pero ahora estaba muerto y la tocaba a Tamara hacerlo, pero ella estaba en Londres. Marcó una cruz en la casilla de mujer.
El boli se cayó al suelo, ella lo cogió y escribió a duras penas su nombre. Fue al papel una gota de sudor. La mujer de la otra mesa tomó su nuevo uniforme y se despidió hasta el día siguiente. Rosario garabateó su primer apellido.
El último test que rellenó lo hizo a los catorce años y suspendió. Oyó en la otra mesa el sueldo que cobraría y ella escribió su segundo apellido, letra a letra.
“¿Qué empleos ha tenido anteriormente?” Los latidos del corazón eran tan fuertes que subían el abrigo y la mano se movió convulsivamente por todo el papel, pintándolo.
Se levantó y salió de la oficina. Buscaría un empleo en el que no fuera necesario rellenar ningún test. 



Foto: Ana Matesanz